Cuando somos pequeños, buscamos un modelo a seguir en nuestros mayores. Los imitamos, hablamos como ellos, actuamos como ellos... Incluso queremos pensar igual que ellos. Más, cuando uno crece, se empieza a dar cuenta de que no lo encuentra. Cuando creces, te das cuenta de que ese ideal es ser tú mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario